Actualizando la actividad de Parejas.NET ...
RELATOS PORNO
Mi marido y su jefe se cogen a una alumna (Fantasía)
por pieldemango (San Miguel - El Salvador)
25-05-2012
Hola a todos.
Mi esposo y yo cumpliremos 25 años de matrimonio dentro de poco y despues de tantos años juntos, nos hemos aventurado a contarnos fantasias que contribuyen a estimularnos mucho y que luego usamos a nuestro favor en la cama.
Nunca me había atrevido a contarle mis fantasías a mi esposo porque lo pensé como algo muy privado... no fue hasta hace muy poco que lo descubrí escribiendo fantasías sexuales e intercambiándolas con otras mujeres y que, luego de la pelea y aclaraciones respectivas, decidí que debía entrar en el juego y recuperar la atención de mi esposo.
Como ya dije antes, esto nunca fue mi fuerte ni lo que me gustara en realidad pero, me puse a buscar en línea y encontré este sitio y empecé a leer sus relatos y decidí que podría compartir con UDS un relato que escribí para mi esposo y así UDS me dicen si es bueno y en qué debo mejorar.
Debo admitir que me excito mucho escribiendo estos relatos y que he podido entender a mi marido ahora.
Espero les guste mi fantasía.
Una tarde de inicios de mayo, el día que cancelaron las clases por un evento deportivo en el que estaban invitados todos los alumnos a participar apoyando a su universidad, después de dar una vuelta por las canchas deportivas y cansado de caminar, decidiste ir a tu oficina y refrescarte en el aire acondicionado.
Se suponía que por esa área todo estaba tranquilo y en paz. Tu jefe, el Sr. Alfaro y demás compañeros de trabajo deberían estar dispersos en las canchas deportivas junto con los alumnos.
Un ratito para mí, un descansito en mi oficina mientras leo un libro en paz o reviso mi correo y listo, pensabas tu, al fin y al cabo que falta apenas una hora para la hora de salida y podré escaparme para la casa.
Eso era lo que ocupaba tu mente en ese momento dado que tenías adolorido tu tobillo y solo deseabas descansar.
Cuando llegaste, te diste cuenta que, a la par, en la oficina del Sr. Alfaro estaba él conversando con una alumna.
El se dio cuenta que habías llegado así que te pidió que por favor entraras y le ayudaras con un problema.
Entraste y saludaste a ambos, reconociendo a la alumna apenas unos 10 segundos después... ya que tu le das clase a ella.
Alfaro se había quedado en uno de los asientos que se ponen frente a su escritorio para atender al que venga, ella estaba sentada a la par y quedaba un asiento que fue el que te ofrecieron.
Sara, tu alumna, es de estatura mediana, cabellos oscuros y largos, no muy delgada pero allí, entre el Sr. Alfaro y tu, la pobre se ve aún más pequeña. Estaba sentada en medio de ambos.
Notaste que ese día en particular Sara había llegado en un vestido de falda ancha y larga que le caía por debajo de las rodillas pero la parte de arriba, era bien escotado, de tirantes y pegadito... luciendo así sus bellos pechos que nunca antes habías notado.
En realidad Sara no es una de las alumnas que un hombre como tú notaría mucho: es calladita y siempre viste muy recatada. En el aula no participa mucho y casi no le conoces ni la voz. Trata de ser casi invisible y el cabello lo anda siempre recogido en una cola de caballo, no usa maquillaje y siempre anda en jeans, zapatos tennis y camiseta que parece una talla más grande de lo necesario.
Ese día en particular, esta chica andaba de vestido, mostrando unos voluptuosos y hermosos pechos, en sandalias de tacón no muy alto, el cabello suelto y ondulado cayéndole sobre los hombros desnudos y sutilmente maquillada. En realidad, o esta era otra alumna tuya a quien habías confundido o esta era una Sara totalmente distinta a quien no tenías el gusto de conocer aún y eso te tenía intrigado... más aún porque tu venías a tu oficina a descansar, lo menos que deseabas era encontrarte con un alumno, cualquiera que fuera y menos cuando se suponía que ya no habían alumnos por esa área...
- Doctor, te dijo el señor Alfaro, Sarita al parecer está teniendo problemas en algunas de sus materias, una de las suyas y una de las mías y podría perder el semestre, con lo cual perdería la oportunidad de terminar su carrera este año, ya que no impartiremos esas materias el próximo semestre. Yo le digo a ella lastimosamente no se puede hacer nada ya a estas alturas, que ella debía haber hablado con UD hace mucho tiempo y no dejarlo todo para última hora...
Sara, no dejó que Alfaro siguiera hablando y con una gracia felina que no le conocías, se dio la vuelta hacia ti acercando sus bellos pechos a ti y sin ningún tapujo te dijo "yo estoy dispuesta a hacer lo que sea para pasar esas clases doctor, me entiende? L O Q U E S E A!"
Lo dijo así, haciendo énfasis y casi deletreando las palabras mientras relamía sus labios carnosos y pequeños y te miraba de arriba a abajo.
"Este año he tenido muchos problemas económicos y dificultades en mi área de trabajo para conciliar tiempo y espacio para poder atender las clases de ambos y sé que estoy muy atrasada, que los trabajos no han sido entregados a tiempo y tampoco realizados a mi total capacidad. Creo que ambos pueden entender que la situación actual es muy difícil y a veces una debe trabajar más arduamente para pagar las cuentas pero eso implica faltar a clases o venir cansado o no disponer de tiempo".
Empezó a soltar un lacito que tenía en frente de su vestido por la pechera y luego, mientras seguía hablando y desabotonando su pechera, fueron dejándose ver esos hermosos pechos que estaban firmes y sujetos por voluntad propia ya que la chica no portaba sostén. Para entonces Alfaro y tú actuaban como un par de adolescentes cachondos que hubieran sido hipnotizados y no paraban de verle lo que se dejaba ver de esos pechos ricos y paraditos y en sus pantalones ya había una especie de carpita instalada: sus vergas se habían despertado y sin que si quiera lo notaran, les hacía bulto.
"Lo que yo les estoy proponiendo hoy es algo que nunca olvidarán en sus vidas... podrán disfrutar de una fantasía común en los hombres y me ayudarán en mis materias que necesito pasar para graduarme y todos felices. Nadie tiene por qué enterarse. Los alumnos y los maestros están en otras áreas, los partidos están candentes y nadie vendrá por aquí en una hora por lo menos"
Dijo estas últimas palabras mientras ponía su mano izquierda sobre tu pierna derecha y su mano derecha sobre la pierna izquierda de Alfaro y se los pasaba hábilmente por todo el muslo rozando "accidentalmente" su entrepierna.
"Que dicen?"
No esperó la respuesta e inclinándose a su derecha le besó el cuello y la oreja a Alfaro para luego inclinarse a su izquierda y hacer lo mismo contigo, todo el rato usando ambas manos para manosear sus ya muy duras vergas por encima del pantalón. Les agarró la corbata a ambos y los hizo inclinarse sobre sus pechos, uno para cada uno y siguió jugando con su reciente descubierto juguetito en el pantalón de ambos.
Sin poder responder, con palabras, ambos instintivamente empezaron a besar el pecho que les correspondia y metieron su mano por debajo de la ancha falda tocando las duras, lisas y bien depiladas piernas de Sara... halando la pierna que les tocaba en su dirección para separarlas, fueron metiendo sus mano al área del bikini y, SORPRESA!!! ahí estaba solamente la conchita inusualmente pequeñita y bien depilada de Sara esperándoles, no había tanga, ni bikini ni ningún otro estorbo. Solo su conchita depilada completamente.
Ambos hombres con respiración muy agitada y tremenda erección ya no eran dueños de las circunstancias. Ya no podían pensar, solo sentir y dejarse llevar por esto que "les estaba pasando" y de lo cual no tenían ninguna culpa.
Aquella mujer "invisible" ese día era totalmente visible y lo que se veía era espectacular, fantástico, exitante y sabroso. Todos alborotados, tocando sus piernas y la conchita de Sara, y enceguecidos por la excitación actuaban torpemente.
Sara, tomando las riendas de la situación, se puso de pie halándolos de las corbatas para que se incorporaran con ella.
Sin decir palabras y haciendo gestos con las manos y el rostro y despues de haberlos besando apasionadamente por turnos, los hizo quitarse las corbatas y las camisas mientras ella procedía a quitarles sus pantalones.
Volvió a besarlos apasionadamente metiendo su lengua hasta sus gargantas y mordiendo sus labios y pasando de uno a otro con total maestría mientras jugaba con sus vergas que ya no solo estaban totalmente erectas y duras como una piedra, sino muy bien mojaditas.
Sara se puso de rodillas y siguió masturbando tu verga mientras se metía la de Alfaro a la boca y se la mamaba de lo más rico. Podías ver como ella movía su cabeza de frente y hacia atrás chupando esa verga y haciendo los ruidos típicos de una magistral mamada, no sin dejar de masturbarte.
Luego cambió de lugar y empezó a mamarte igual y rico mientras masturbaba a Alfaro.
Con intervalos cortos de un minuto y medio pasaba de tu verga a la verga de Alfaro y mientras mamaba una verga, con la mano libre masturbaba la otra.
Parecía tener mucha hambre. Parecía como si toda su vida había estado esperando por dos vergas como esas.
Las chupada, las sacaba de su boca y lamía todo el tronco desde los huevos hasta la cabecita, luego se la metía en la boca de un solo y se movía violentamente aunque lo que hacía con la boca era tan bien realizado que no les lastimaba.
Después de unos veinte minutos de estar en esas y cuando ella regresó a Alfaro para seguir mamando, tu aprovechaste y te pusiste detrás de ella obligándola a ponerse como perrita... muy apropiado para el momento por cierto, con lo que Alfaro tuve que ponerse de rodillas para que ella lo alcanzara bien.
Le viste bien ese trasero redondo y bien formadito y duro, disfrutaste de la espectacular vista y con tu dedo empezaste a tocar su conchita separando cuidadosamente esos labios. En eso, le metiste el dedo en la vagina y descubriste que estaba completamente húmedo así que lo sacaste y empezaste a usar sus jugos para lubricar toda su rica conchita y agarrando tu verga se la dejaste ir de un solo en esa vaginita pequeñita y húmeda.
Cuando se la dejaste entrar, ella dejó escapar un gritito de placer, sorpresa y algo de dolor mientras separaba sus piernas un poco para que no te costara mucho.
Ella siguió mamando la verga de Alfaro mientras tu te dabas el gustazo de penetrarla con cadencia y rápidamente entrando y saliendo y golpeando sus trasero con tu bajo vientre y tus huevos produciendo ese sonido característico.
Para entonces los jadeos de ambos hombres, los ruidos propios de lo que hacían y los gemidos de Sara, eran bastante fuertes. Cualquiera que hubiera pasado por ahí cerca, se habría dado cuenta de lo que estaba pasando, pero UDS dos ni se percataban de eso.
Se habían olvidado que estaban en una oficina de una institución educativa cogiéndose a una alumna como perros callejeros.
Sin haberse puesto de acuerdo ni haberlo planeado, ambos disfrutaban tanto de aquella putita que no querían acabar aunque estaban a punto de explotar. Se habían propuesto disfrutar de este manjar hasta donde les fuese posible y habían echado mano del poder mental para evitar, a toda costa, una eyaculación.
Sara se sacó tu verga de su concha y dejó de mamar la de Alfaroy los hizo cambiar de lugar, pero al cabo de un rato estaba cansada de esa posición por lo que se levantó, hizo todo lo del escritorio de Alfaro a un lado y tiró lo demás al piso, se acostó boca arriba con las piernas bien abiertas, la pechera bien abierta también de modo que ofrecía sus melones y su conchita a ambos. Dejó que Alfaro la penetrara y te hizo señas de ponerte a la par para podértela seguir mamando.
Luego de un rato y después que Sara había experimentado ya dos orgasmos, le hizo indicaciones a Alfaro que se tirara boca arriba en el piso mientras ella se sentaba a ahorcajadas sobre él tragándose de un solo esa verga con su concha.
Luego, inclinándose hacia adelante, se señaló el culito y te dijo "despacito doctor, sea considerado que me duele... pero me gusta su verga y me parece que a mi culito le va a encantar semejante verga allí dentro, así que humedezca bien su verga primero en mi conchita y luego la mete por detrás".
No estabas seguro de lo que te acababa de decir pero era demasiado sabroso lo que estabas viviendo como para detenerte y pedir explicaciones.
Metiste tu verga en la concha de Sara que ya estaba ocupada con la verga de Alfaro y, aunque al inicio te costó, lograste entrar. Nunca habías experimentado la sensación de compartir una concha con otra verga pero no había tiempo, deseos ni necesidad de analizar la sensación o el asco de rozar tu pene con el pene de otro hombre.
Como te lo había dicho Sara, esta era una experiencia que UDS dos JAMÁS olvidarían y lo más importante de la experiencia era vivirla y disfrutarla al máximo... tanto que se olvidó que habías entrado allí para humedecerte antes de entrar al culito, ese mismo que desde que lo viste al inicio, te tenía loco de deseo de coger.
Aprovechaste la experiencia y la viviste moviéndote mientras Alfaro también se movía y ambos le daban una descomunal cogida a Sara quien para entonces estaba gritando de placer.
"Que rico! Esto nunca lo había hecho pero me encanta! Que rico, no paren que me voy a venir otra vez, no paren, sigan, SIGAN, AHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!"
muy obedientemente siguieron sus indicaciones y siguieron moviéndose en su vagina sin parar aún después que ella se había venido, ambos estaban anonadados, estupefactos, sin sentido, sin conocimiento y simplemente excitados como dos animales que no hubieran cogido en años.
Sara se había venido desde hacía cinco minutos y UDS se veían incapacitados de parar semejante cogida y dejar de compartir esa concha que ahora hacía más ruidos con sus embestidas por la cantidad de jugos que había.
Sacaste tu verga y se la pasaste por el culito humedeciéndolo, metiste la verga de nuevo en su concha y seguiste moviéndote y luego la sacaste y se la pasaste por el culito. Te humedeciste los dedos en la concha de Sara y se los metiste en el culito mientras la cogías entre tú y Alfaro por la vagina. Metiste el dedo índice y el medio regando bien sus juguitos por dentro de su culito y moviste los dedos de tal forma que empezaste a abrirle el culito.
Sara de nuevo se agitaba y parecía estar disfrutando tanto todo que no estabas seguro si sacar tu verga y metérsela por el culo de un solo o seguir haciendo lo que hacías.
Decidiste seguir compartiendo su concha con la verga de Alfaro y seguir jugando con su culito y abrírselo para que cuando le metieras la verga fuera más fácil. Despues de todo ella te pidió consideración y después de tanto placer era lo mínimo que se merecía.
Despues de unos cinco minutos en eso, sacaste tu verga bien mojada y llena de jugos y, separándole bien sus nalgas, fuiste entrando a su culito.
"ayayay doctor, despacito" te pidió Sara y tu muy respetuosamente te fuiste metiendo lentamente.
Ese culito apretadito y mojado te tenía como loco. Cuando te habías metido hasta la mitad, no pudiste soportarlo más y pese a sus peticiones, empezaste a moverte como loco y se la dejaste ir de un solo. Ella gritó y aunque sabías que sentía dolor, también percibiste que sentía placer y seguiste moviéndote hasta que de pronto los tres se vinieron en un orgasmo prolongado y sonoro. No lo pudieron evitar.
Sara solo pudo decir "NOOOOOOOOOOO!!!!!!!!! Yo quería que se vinieran en mi cara y mis pechos!!!"
A lo que Alfaro, con voz agitada y entrecortada le dijo:
"No te preocupes Sara, para poder pasar tus clases aquí te estaremos esperando todos los martes a las 5:00 cuando ya todos se hayan ido para que pagues otra cuota. De aquí al final del semestre ya estará pagada tu materia, no lo cree doctor?"
A lo que por supuesto contestaste "claro que sí, aquí la esperamos cada martes, quien quita y el próximo martes la bañamos de lechita rica y calientita sus pechos... pero yo creo que mi materia es mucho más difícil que la suya licenciado, yo creo que tendrá que venir aquí los martes para pagarnos a ambos pero yo necesito de una cuota adicional los jueves a las 5:00 también".
Visitar su web personal: clic aquí

|
COMENTARIOS
Nadie ha comentado aún este relato. ¡Sé tu el primero!
|
© 1998/2011 Parejas.net - Todos los derechos reservados.
Este espacio cumple con la Ley 34/2002 (LSSICE) -
[Condiciones generales]
[Datos legales]
[Webmasters]
Sistemas de protección contra el acceso de menores:
Net Nanny |
SafeSurf |
Ciber Patrol |
Cibersitter |
Internet Filter
